«El tener empatía para el pensamiento del otro, el querer comprender otros horizontes, es una virtud moral que va más allá de las propiedades jurídicamente establecidas”.
El autor que más influye en esos presupuestos gnoseológicos es, en nuestra opinión, Kant, interpretado de modo tal que podríamos hablar en Hayek de un neokantismo “sui generis”.